A veces el que tiene la carga más pesada, es el que ayuda más al que menos tiene. Todos tienen su propia carga, aprende a solucionar!. Tenemos nuestros procesos personales. Estos son necesarios para crecer, para entender por qué pasan las cosas y no necesariamente las que queremos. Creo poderosamente en la energía, en la ley de atracción y por sobre todas las cosas en Dios. Y aunque todos tienen su propia carga, no significa no pedir ayuda, significa que tu también tienes el poder de afrontarla y aprender a solucionar.

Hacerte la víctima no solucionará los problemas, ¡confrontarlos si! En mis años que hice mucho voluntariado en hospitales, ancianatos y lugares de niños abandonados me di cuenta de algo. Vemos nuestros problemas como lo peo. Y resulta que en ocasiones se puede estar peor y de hecho muchos lo están.

Incluso cuando estaba muy enferma de cáncer veía otros casos en la misma clínica y daba gracias a Dios. Porque habían casos muchos más complejos que el mío, con poca o nada esperanza de vida.

Hoy te invito a ser gentil y empática con cualquier persona. Suelta el ego y escucha más a los demás sin hacerte sus problemas como tuyos. Estoy segura que una palabra, una sonrisa, un abrazo, un mensaje de WhatsApp, puede hacer la diferencia en la vida de otra persona.

¿Cómo afrontar las dificultades?

Cualquier situación que te ocurra en la vida, puedes verla con dos enfoques: como un problema, bache, inconveniente o como una oportunidad para mejorar y para crecer. Cada dificultad en tu vida, puede generarte una carga emocional, pero tú y sólo tú decides si quieres llevar esa carga, o simplemente soltarla y transformarla en aprendizaje.

Como mujer, encontrarás retos en cada paso que des: estudios, pareja, hijos, relaciones de familia o amistades, trabajo. Quizás no todo salga como tú lo deseas, pero tienes las herramientas para mejorar. Respira, mantén la serenidad y piensa en positivo. Ocúpate en las soluciones sencillas, enfocando tu energía en pensamientos y acciones para cambiar lo que no te gusta.

En los momentos difíciles, es cuando debes concentrarte y practicar la visualización, afirmación y meditación, para activar la ley de atracción. Comienza por analizar la situación: ¿es una dificultad real? Quizás puede que estés frustrada porque alguien no hizo lo que tú querías, cuando tú querías y como tú querías. Eso no es un problema real.

Todos tienen su propia carga: ¿Soltar o solucionar?

Una pregunta que debes hacerte es cómo soltar la carga o cómo solucionar el problema. De nuevo, respira para que puedas pensar con claridad. Si tienes la respuesta, excelente; en caso contrario, no dudes en buscar ayuda. Hay muchas personas que están dispuestas a brindarte apoyo: familiares, amistades, pareja, guía espiritual. A veces, sólo necesitas alguien que te escuche para eliminar la toxicidad (podrías hablar con Dios, él siempre escucha y responde).

Mira a tu alrededor y ayuda a otros. Esto te permitirá entender que hay situaciones peores a las que tú vives. Además, sentirás una gran satisfacción en ver cómo pones un grano de arena para mejorar la vida de alguien más, mientras mantienes un intercambio de energía positiva con el universo, con Dios.

la carga emocional

Las cargas y la salud

Bien, ya sabemos cómo reconocer un verdadero problema, pero, ¿es cierto que las cargas afectan la salud?

La respuesta es sí, definitivamente sí.

Es común en las mujeres 4×4, llevar sobre sí mismas una gran carga sin necesidad. La perfección y el control por llevar las riendas de “todo”, sólo va a llevarte al cansancio, incluso al punto de la enfermedad o la decepción por no estar “a la altura”, al punto de causar depresión. Es mucha responsabilidad para una persona; el ámbito económico, las tareas del hogar, las compras, atender a los niños, cuidar al esposo o pareja, atender a padres o madres, liderar un proyecto o un equipo de trabajo. ¡Y ser muy buena en todo!

Esta autoexigencia que tienen muchas mujeres (porque en general, es autoimpuesto y nadie te lo ha pedido) sólo destruirá tu autoestima, ya que es prácticamente imposible cumplir a cabalidad con todas esas responsabilidades. ¿Y cuándo te sientas a leer un libro, escuchar música, bailar con tu pareja o jugar y reír con tus hijos? ¿Esa vida te hace feliz? ¡Delega! No lo van a hacer como tú, pero lo harán a su estilo y con el tiempo se convertirá en un trabajo en equipo.

Otros efectos en la salud

Otro efecto de las cargas en la salud, son las dolencias de columna. Las emociones tienen una repercusión directa en ella, ya que es la base del cuerpo que refleja el equilibrio, así como lo que llevas en el interior y no has podido manejar. Tu cuerpo habla y comienzas a acumular peso emocional en la columna vertebral.

Así que si empiezas a tener dolor en la parte superior, media o baja de la espalda, revisa tus emociones y sentimientos como: falta de apoyo por exceso de responsabilidad; rabias y culpa por cosas del pasado que ya no podrás cambiar; y miedos por no poder cubrir las exigencias cotidianas.

No seas tan exigente contigo misma. Todo lo que haces vale mucho, aunque (por el momento), no sea bien recompensado económicamente o algunas personas no lo noten. ¡Empieza a cambiar la situación! Valórate a ti misma. Celebra cada logro, cada tarea que haces, porque tus acciones deben venir de tus pensamientos y ser realizados con amor y fe. Haz cosas que te complazcan, que te gusten, que te apasionen y te llenen. Esto cambiará tu estado de ánimo y se reflejará en tus acciones, que mejorarán tu estado de ánimo y así sucesivamente. Es un ciclo de éxito.

Por último no dejes de agradecer, por todo lo que tienes, empezando porque estás respirando ahora mismo y puedes leer este mensaje y por lo que tendrás, es la mejor oración que puedes hacer y conviértela en un hábito de vida.

Si esta reflexión tocó algo en ti, valoraría mucho tus comentarios y tu amor ❤

Gracias, gracias y gracias

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