Qué bonito es querer y ser querido. Cuando es sano, cuando hace bien, el amor es como alimento para el alma.

¿Eres de las que ama intensamente? O, ¿temes involucrarte demasiado para no salir herida? Pues hay algo más que claro, cualquier relación, cuando termina, causa dolor.

Y ese dolor, a veces, puede ser muy intenso.

Después de todo, se trata de una ruptura, un quiebre, el fin de algo. Y como todo final, una ruptura amorosa también implica su duelo, ¿verdad?

Por eso, algo que debemos aceptar, antes que nada, es que el duelo por una ruptura amorosa es normal (y necesario).Es normal que te sientas mal, decaída, desganada y hasta sin apetito. Puedes llegar incluso a sentir que te falta una parte. ¿Te ha pasado?

Es muy probable que sí. Pero déjame decirte algo fundamental y que nunca debes olvidar: tú no necesitas de otro para estar completa y ese dolor que sientes no tiene porqué ser eterno. De hecho, que lo sea, es malo, daña, lastima y, con el tiempo, tiene graves consecuencias.

¿Sabes una cosa? Eres mucho más fuerte de lo que crees, ten por seguro que sí. Y son situaciones como estas, que ponen en juego nuestros sentimientos, las que nos hacen ver qué tan fuerte somos.

Eres libre de llorar, de no tener ganas de salir. Pero también eres libre de decir “Voy a salir de esta”, “el mundo no se acaba aquí”. Y los vas a hacer, porque de eso se trata. De seguir.

Por eso hoy te quiero dar algunos tips, sencillos, que te ayudarán en este momento. Son pequeñas cosas, pero recuerda que todo cambio empieza con un simple paso.

Piensa siempre en positivo

Si, lo sé. Después de una ruptura amorosa puede que sientas como si una nube negra se posara sobre tu cabeza. Y que lo único que cae de ella son malos pensamientos. Pero hay alguien capaz de controlar eso, y esa persona eres tú.

Deja de pensar en lo que te falta, en lo que hechas de menos, en lo que ya no “tienes”. Vivir pensando en tu ex pareja, o hablando de ella, dice más de ti que de ella. Por eso, para mejorar tu autoestima, piensa para adelante, piensa en positivo. No te agobies. Al final, con eso, no conseguirás nada más que sentirte peor.

Programa salidas con tus amigas, decídete a leer ese libro que tienes pendiente hace tanto tiempo y sal. Sal afuera, respira, mira todo lo bueno que tienes y agradécelo.

Aprende a perdonar y perdonarte. No te dañes ni quieras hacer daño a otro. Créeme, no vale el esfuerzo. Y ten por seguro que no es el fin del mundo. Al contrario, es el comienzo de uno nuevo. Uno donde tú te quieras primero. Donde te respetes. Donde entiendas, finalmente, que para saber querer primero hay que quererse. Siempre.

Cuídate y encuentra motivación

Sanar, después de una ruptura amorosa, implica también cuidar tu salud y motivarte. Por ello es importante comer de manera sana, y no caer en la tentación de atiborrarse con alimentos azucarados, por ejemplo, como un mero consuelo.

¿Tienes ganas de desquitarte en redes sociales? ¿Sientes curiosidad por ver qué hace tu ex pareja? Déjame decirte que es normal, pero no es bueno para tu autoestima. Si quieres seguir pendiente de las redes, hazlo, pero de manera sana.

Seguramente hay algo que te guste hacer más nada, ¿verdad? ¡Aprovecha este momento para hacerlo! Sácale el polvo a tu lado artista, baila, empieza nuevo proyecto… Enfócate en eso que te hace bien y te impulsa a avanzar.

Te comparto una meditación de amor propio basada en hooponopono para que la realices todos los días al levantarte o acostarte sin costo para ti.

Lo importante es que no estás sola. Por eso, si sientes deseos de hablar sobre el tema o encontrar las mejores técnicas para aprender a superarlo te invito a conocer más sobre mis servicios coach y mentoría emocional. Escríbeme al info@yasmaribello.com para sabes más.