Mi perro es venezolano y se llama Nano

Mi perro también es migrante, se llama Nano y es un poodle beige, nació en el Junquito- Venezuela un 27 de febrero de 2012 tiene casi siete (7) años de edad, el está conmigo desde que tiene 3 meses, aunque yo le temía a los perros, jamás había tenido uno y la responsabilidad que ello conlleva, a los 35 años de edad decidí incursionar en el mundo de las madres de hijos de cuatro patas porque nos flechamos a primera vista, era chiquitico, peludito, con unos ojos azules intensos y profundos pero más alla del color y de lo tierno que era, el me pedía con su mirada que lo rescatara de esa jaula donde se encontraba.

Nano nació con algunos problemas de salud importantes, además no fue vacunadoni desparasitado a tiempo en el sitio donde lo tenían que era para solo comerciar con estos nobles animales (pero ese cuento es para otra historia), por lo que ha estado enfermo en varios momentos, lo importante es que siempre he hecho lo imposible por ayudarlo y a devolverle un poco de lo que el me ha dado en estos años. También es “cojito” de una de su patas traseras pero no ha sido impedimento para ser un perro feliz y muy ágil con el resto de sus patas. Cada vez que paseamos alguien se le acerca a saludarle por lo guapo que es y también para decirme.: “Está cojeando”, “que le pasó?”, a lo que siempre respondo: “es de nacimiento”, “No le duele”, “el está bien” y sonreímos.

Yo no sé cuánto se puede amar a alguien, no puedo describir el amor que siento por Nano, ambos sabemos que es mucho porque el también me ama demasiado y eso lo siento, para el año 2012 un médico en ese entonces me recomendó tener una mascota, el no es una mascota, el es un ángel que vino a rescatarme, ha estado en momentos tan difíciles que he superado  con su dulce compañía como: divorcio, mudanzas, fertilización in vitro, aborto, cáncer de mama, tratamientos, búsqueda de medicinas, cirugías y en mi matrimonio por segundas nupcias, graduaciones, migraciones, carrera profesional, me ha visto en mis peores y también mejores momentos, me ama con y sin dinero, con y sin cabello, con y sin maquillaje, con y sin amigos, con y sin tantas cosas…para algunos es solo un perro, para quienes lo conocen saben quien es Nano y de qué les hablo…no es humanizarlo es que yo he recibido tanto de él, que no sé ni cómo explicarlo.

Mi perro es migrante: ha vivido en 3 países y dos continentes

Producto de la diáspora venezolana y en búsqueda de mejor calidad de vida, apenas terminé un tratamiento fuerte contra el cáncer de mama decidimos partir a Panamá, por recomendaciones de su veterinario en Caracas, a Nano se le hizo cirugía para castrarle y se le colocó su chip de viaje con la suficiente antelación, primero viaje yo, a los pocos días mi hermano lo bajó al aeropuerto internacional de Maiquetía-Venezuela, el iba en su “transportin”, Alejandro cuenta con nostalgia que el lloró demasiado del solo hecho de pensar que no sabría en cuanto tiempo volvería a reencontrarse con el ya que Nano no sólo era mi perro se había convertido en la alegría de toda la familia, el es un perro muy dulce, alegre, consentido y educado así que es muy fácil ser amado por todos. Para su fortuna mi hermano pudo viajar a Panamá por un mes (año y medio después) antes que colocaran la visa estampada para los venezolanos y reencontrarse con Nano y con nosotros, lo cual estuvo lleno de tantas emociones que es imposible describir en esta historia.

Viviendo en Panamá

Mi perro llegó a Panamá en julio del 2016 y estuvo como 3 días sin comer ni hacer sus necesidades, tampoco se podía bajar o sacar a la calle porque hay una política del país relacionado a “cuarentena domiciliaria”por lo que incluso por su misma salud tenía que estar 40 días en casa. A los pocos días y por seguimiento de su veterinario el comenzó a comer y a hacer sus necesidades fisiológicas en un lugar de la casa en su periódico, empezó a crear sus rituales y todos los días se colocaba en el balcón donde hacía mucho sol y a el le encantaba, el sol era una forma de divertirse y de salud supongo, ya que lo hacía a diario.

Estuvimos 2 años en Ciudad de Panamá y el estaba super feliz, logró adaptarse al igual que nosotros los humanos al lugar, tiene su club de #NanoLovers en dicha ciudad y sin duda se ganó el corazón de muchos.

Viviendo en Madrid

Luego por razones de trabajo, mi esposo y yo tomamos la difícil decisión de volver a emigrar en Agosto de 2018 y entonces Nano agrega una cuarta mudanza (2 en Caracas, 1 en Panamá y 1 en  Madrid, España) nuevamente vino la etapa de acostumbrarlo días previos al “transportin” que es una especie de jaula grande aceptada por las líneas aéreas para viajar en carga, debido a que por el tamaño de Nano no puede viajar arriba en cabina, darle sus vitaminas, despedirse de todos los amigos, de su cama y hasta de sus potes de comida que habia tenido desde que llegó a los 3 meses a mi vida debido a que en 2 maletas de 23 kilos son pocas las cosas que puedes llevar (eso sólo lo sabes cuando  estas armando la maleta). Pero también debió aprender a adaptarse a una nueva comida, a un nuevo lugar con otro olor, una camita nueva, un clima diferente de 4 estaciones, otro veterinario, otra peluquería, nuevas rutas de paseo, en fin muchos cambios también para el. Previo a esto se le hizo todo el tramite legal esta vez incluyendo un estudio antirabico que se envía a Kansas en Estados Unidos que es obligatorio para los perros que entran a la comunidad europea.

La importancia de un perro en tu vida

Antes de decirte esto, quiero recordarte que cuando decides adoptar o comprar un perro debes saber que ellos sufren si los abandonas, que requieren cuidados y de tu amor, ya que ellos podrían cambiar la vida para salvar la tuya es porque aman incondicionalmente, entonces ¿por que sacarlos de tu vida?, antes de asumir esta responsabilidad y al momento de que quieras migrar, se que los costos pueden ser altos en boletos y trámite pero creeme que si tu perro pudiera pagar para no abandonarte lo haría. Los perros son muy parecidos a sus dueños, si los crías con amor, educación y respeto tendrás uno de los mejores compañeros de vida, ellos deben saber que tu eres el dueño de la manada, los perros te enseñan a que en su mundo ellos también son súper sociables, me encantaría que los seres humanos también desarrollaran sus habilidades interpersonales como ellos, además viven en el aquí y ahora siempre, no guardan rencor, juegan como niños y te aman de forma incondicional, ellos sienten tus emociones y cuando te sienten inestable a nivel emocional ellos se preocupan porque la misión de un perro es hacer feliz a su dueño, cuando te ven triste dicen “no lo estoy logrando”, si te ven nervioso o estresado también ellos en forma de espejo se comportarán igual.

Recientemente conté brevemente su historia por instagram y le pedí un mensaje a las personas que me siguen que le dejarán un mensaje, ha sido una de las stories mas vistas del año y le dejaron muchos mensajes lindos que me animo a compartirles porque ustedes mis seguidores son importantes para mi y somos como una familia virtual. Gracias por tanto cariño y bendiciones.

Nano también es migrante!!! #NanoLovers

Tienes un perro que ha viajado también? Cuéntame abajo tu experiencia y emociones.