He estado leyendo algunas personas jóvenes tanto millenials y generación Z, que están padeciendo “Menopausia Social” y a raíz de ver los síntomas que describen me sonrío con disimulo, porque me he dado cuenta de que no soy de esta generación, soy de la llamada “generación X” porque nací en 1976 y curiosamente tengo también menopausia biológica que tampoco es habitual en una mujer de 41 años, pero en mis épocas de 20 y parte de los 30 años, en realidad no paraba y hacía muchas cosas, ahora mi hermana de 23 años le dices para ir a un almuerzo familiar, incluso a celebrar su cumpleaños y te pone una cara de “mejor nos quedamos en casa”. Parece que la menopausia social está ligada también al clima, es decir un poco de lluvia y frío puede ser el detonante perfecto para declinar una invitación a un bar e ir por unas tapas, boquitas o pasapalos con un par de cervezas o un vino y algo de baile, queda sustituido por el sofá de tu casa con tu perro al lado, chancletas, tu cobija y Netflix.

Mis síntomas de Menopausia Biológica

Para empezar esta historia debo contarles que por razones de salud (padecí cáncer de mama y químicamente fui tratada para que de un día a otro dejara de tener el período menstrual) entonces palabras mas o menos tuve una menopausia adelantada a los 37 años y empecé a sufrir de los famosos “calorones” (bochornos) pero también de frío extremo, eso se traduce al castellano más o menos así: me desarropo y arropo en cuestiones de segundos. Hace un año definitivamente la menopausia se hizo oficial a mis 40 años por una histerectomía radical preventiva, por lo cual los síntomas físicos y hasta mentales se ajustaron a la nueva realidad.

Entonces hace un par de meses leo un post de la divertida estratega de marca personal @angelablones que estaba convocando a un desafío o challenge de contar sus peripecias por la red social Instagram con esta condición siendo ella una hermosa “millenials”. Al leerla a ella y a un artículo de la revista Ok chicas, me desarmé de la risa al ver tantos síntomas o situaciones que no sólo me hacen ser una menopáusica biológica si no también una menopáusica social.

Te recomiendo leer: Los efectos de la meditación en pareja.

  1. A veces en sitios muy concurridos como un mall (centro comercial), en una fiesta de mucha gente e incluso en el metro o en una reunión de amigos donde todos hablan al mismo tiempo, me siento un poco agobiada.
  2. Apenas entro a un sitio verifico si hay asientos, si la nota del lugar es estar de pie…generalmente paso de largo y busco mi comodidad.
  3. ¿Conciertos al aire libre? (en arena) La realidad te digo “No gracias” aunque me encanta bailar, no soporto horas de pie y ese tumulto de gente, relacionados a los puntos previos.
  4. Regalé, vendí y doné todos mis tacones porque mi comodidad es una prioridad, a veces me pongo plataformas, pero nada que dañe mis pies, atrás quedaron esos zapatos bellísimos e incomodísimos que me ayudaron a tener varios esguinces de tobillo en mi vida gracias a caminar con ellos en calles irregulares.
  5. Tengo un reloj biológico que me despierta todos los días a la misma hora incluso sábados o domingos.
  6. Jamás me tomo más de dos copas, no solo por salud, sino porque no me gusta ni un poquito la resaca o cruda del día siguiente, menos pasar horas en el baño devolviendo todo.
  7. Me encanta salir con amigas preferiblemente de día, todo tipo relax, pero ya a las 12 de la madrugada soy Cinderella (cenicienta), pasadas la 1 de la madrugada es aún más retador. Además, al día siguiente se amanece con humor no tan divertido, la piel marchita y el cansancio te puede durar una semana.
  1. Tengo múltiples rituales para dormir, cremas que antes jamás pensé en usar, cuando antes era la “reina del bronceado” en mi país natal Venezuela, donde ir a la playa era tan sencillo como ir al mercado y me ponía a llevar sol irresponsablemente con aceites en la piel dando vueltas como pollo en brasas, acostada en una toalla o tumbona, cosa que sin duda era una total locura que de juventud plena hacemos sin medir consecuencias, incluso conozco mujeres a mi edad que aún se aventuran a ello y no se dan cuenta las miles de líneas de expresión y las resequedad en su piel, cuello y escote muy a pesar de su lindo color anaranjado.
  2. Uso varios geles mentolados que aplico en varias partes del cuerpo para aliviar “dolorcillos” y cremas para el cuerpo de forma recurrente.
  3. El más importante que si está relacionado a mi menopausia no social si no biológica es la que tiene que ver con “calorones” y “escalofríos” constantes, mientras unos tiemblan yo me desmayo de calor y en otros momentos donde todos están normales yo tengo frío hasta en los huesos. Descripción gráfica en la calle, me pongo y me quito abrigos, bufandas o jackets en menos de 1 hora unas 6 veces en promedio, cuando duermo me arropo y de pronto me desarropo y así voy.
  4. En general pueden aparecer nuevos hábitos que pueden ser maravillosos y pero muy extraños para otros como hacer ejercicio, ahorrar e incluso empezar a escribir en un blog como el mío.

En fin, si eres de #MenopausicasSocialesClub levanta la mano y cuéntame por favor tus síntomas.

Te abrazo

Puedes leer también: El cansancio físico y las nuevas frecuencias.