Dime qué te duele: puntadas en la espalda, dolores en el estómago, molestias en las manos y hasta transpiración excesiva. ¿Te ha pasado alguna vez? A mí sí, y ahora entiendo por qué.

No estoy describiendo síntomas de una terrible enfermedad.

Estoy hablando de dolores que todos hemos sufrido en algún momento. Y, lo que es peor, que hemos callado o tomado como algo “normal”.

Antes que nada, debes saber algo, ningún dolor es aceptable.

El malestar físico está asociado a nuestra condición de ser humanos, de ser seres vivientes. Pero ningún dolor debería persistir. No tienes porqué “aceptar” algo que afecta tu cuerpo por el simple hecho de que sea constante, de que “vivas” con ello.

Las emociones y el dolor: un par al que prestar atención

Nuestro cuerpo es increíble, lleva adelante los procesos más complejos que puedas imaginar.

¿Pero sabes que también es capaz de comunicarse contigo? Y la única manera que tiene de hacerlo es reaccionando. Si te golpeas un brazo este te dolerá, si te raspas sentirás ardor, si comes mal lo notarás en tu piel…

Y si sientes miedo, si estás nerviosa, si te falta autoestima o, por ejemplo, si no tienes motivación. ¿Piensas que eso solo se traducirá a lo que pasa en tu mente? ¿Crees que todo quedará ahí encerrado en esa parte de tu cabeza?

Déjame decirte que no. Porque el cuerpo es uno solo y todo está conectado. Y lo sé, por experiencia, que el efecto que nuestras emociones tienen en el cuerpo puede ser más fuerte que cualquier golpe.

Pero, ¿sabes qué es lo mejor de todo esto? Que tú tienes el poder de controlarlo, que está en tus manos conocer cada una de esas emociones para manejarlas de la mejor manera.

El efecto que las emociones tienen en nuestro cuerpo puede ser más fuerte que cualquier golpe.

Empieza a desterrar de tu cabeza la idea de que esos nervios que sientes por la mañana son normales, o de que está bien sufrir dolor de espalda si trabajas como lo haces. No está bien. No debes aceptarlo. Tu cuerpo es lo que tienes mientras estés aquí, pero lo que pase con él depende, la mayor parte del tiempo, de lo que pase por tu mente.

¿Qué emoción debes sanar según el dolor que sientas?

Te quiero contar cuáles son algunos de los principales dolores que pueden presentarse en tu cuerpo y con qué emoción se relacionan. Saber esto te ayudará más de lo que crees. ¿Te animas a conocerte mejor?

Dolor en los músculos

El dolor en los músculos se relaciona con la tensión. ¿Sientes que te falta fluidez? ¿Te cuesta dejarte llevar por lo que sientes? Si percibes dolor en los músculos puede que estés conteniendo algo sin darte cuenta.

Dolor de cabeza

¿Eres de las que sufre dolor de cabeza frecuente? Te entiendo, es algo que me ha pasado y, a veces, parece que no podemos evitarlo. Pero sí es posible. Las preocupaciones y la indecisión respecto a ciertos temas es lo que más influye en este aspecto. Relajarte y centrar tu mente en lo positivo es fundamental.

Dolores en el cuello

¿Sabías que esta parte del cuerpo se relaciona con la necesidad de pedir perdón o el sentimiento de culpa? Procura pensar qué es lo que te genera tales emociones y de qué manera puedes eliminar eso.

Dolor en hombros y espalda

¿Quién no ha sufrido dolor en la espalda y el cuello? Esto se relaciona con el exceso de responsabilidad, los miedos e, incluso, los problemas financieros. ¿Te lo imaginabas? Así que sí, eso que ronda tu mente desde que te levantas te está enviando una señal. Para empezar a solucionar esto debes: primero, aceptarte; segundo, entender que no puedes ocuparte de absolutamente todo. Y, ¡por favor!, no te ates nunca al pasado y comienza a trabajar tus creencias acerca del dinero.

Dolor de estómago

¡Ay, el bendito dolor de estómago! Si eres ansiosa o los nervios te atacan con frecuencia sabrás de qué hablo. Este malestar no solo se puede asociar a una mala alimentación, también es la señal directa de que no estás “digiriendo” bien lo que pasa en tu vida o quizás a alguien que está cerca de ti. Procura tomarte las cosas con calma, porque, aunque es cierto que muchos asuntos nos sobrepasan, casi todo tiene solución.

El poder para sanar y sentirnos bien está dentro nuestro. Pero, no siempre es fácil encontrarlo y entender de qué manera lo podemos liberar. Por eso, si quieres aprender más sobre el tema y recibir asesoramiento personalizado para trabajar creencias y emociones te invito a escribirme a info@yasmaribello.com

Mis servicios de coaching emocional y terapia holística te ayudarán a desarrollar esa fuerza que ya tienes. Porque la tienes, de eso no dudes. Y juntas podremos explotarla al máximo.

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