En otros escritos he conversado acerca de los apegos emocionales de todo tipo, personas, lugares, alimentos y objetos materiales, en este artículo quiero comentarles en específico de los apegos afectivos a una pareja e incluso a padres o hijos que son los que más nos afectan.

Muchas de las cosas que ocurren en nuestra emocionalidad dependen de qué tan predispuestos estamos a ellas. Cuando tenemos un apego emocional dañino y no nos damos cuenta, estamos perturbando nuestra tranquilidad y desarrollo personal. ¿Cómo soltarlo? Todo se resume a tener la voluntad y aprender hábitos emocionalmente sanos.

¿Qué es el apego emocional?

Para comenzar tenemos que entender qué llamamos apego emocional a un vínculo afectivo intenso, duradero y de carácter singular, que se desarrolla entre dos personas por medio de la interacción. Su objetivo es el sentimiento de seguridad, consuelo y protección generados por la cercanía en momentos de amenaza fuerte o débil.

Es decir, podríamos decir que el apego emocional es una relación íntima que genera protección del vínculo en situaciones de crisis o necesidad de alguno de sus miembros.

También existe un apego patológico en el que uno o ambos integrantes de la interacción necesita el contacto frecuente o permanente con el otro, porque de otra manera perdería el control o se sentiría amenazado e incluso piensa que podría morir al perderlo.

Este tipo de apego se genera a través de emociones como el temor, la obsesión, los celos, o la actitud de querer controlar siempre todo. Es dañino en tanto que una o ambas personas de la relación se comienza a creer propietario o dependiente de la relación con la otra. Su centro es el miedo a perder la relación con el otro, a ser reemplazado u olvidado o a dejar de ser amado.

El apego emocional patológico no es exclusivo de parejas, también se genera en relaciones familiares como madre/hijo, padre/hijo y hasta entre amigos.

¿Cómo identifico el Apego emocional?

no-mueres-al-dejar-irLos apegos tienen una serie de características y patrones comportamentales que se desarrollan en casi todas las personas que lo sufren. En algunos con mayor o menor medida, pero los “síntomas” son más o menos similares para todos.

  • La persona se esfuerza terminantemente por mantener la proximidad con el otro al que está vinculado.
  • La persona se resiste a la separación y si ocurre se siente ansioso, desolado o abandonado.
  • La persona utiliza el apego como sustento de seguridad y a partir de allí puede explorar el mundo físico y social.
  • La persona se refugia en el otro para afrontar sentimientos como la tristeza, el temor o malestar, la depresión, entre otras emociones negativas.
  • La persona mantiene un contacto sensorial privilegiado con el otro.
  • La felicidad de la persona se centra solo en el otro y no disfruta otra cosa que no estar con él.
  • La persona antepone los deseos del otro a los suyos propios y no tiene capacidad de decisión o fuerza de voluntad para mantener su posición.
  • La persona cae con facilidad en los chantajes emocionales.
  • La persona prefiere sufrir antes que dejar al otro.

El apego, que también podría llamarse dependencia emocional, es otra forma de manifestar baja autoestima o cómo las personas se desvalorizan a sí mismas.

Esta artículo puede ser importante para ti : Consejos para una relación saludable

¿Cómo soltar un apego emocional?

Reconocerlo

El primer paso para todo es entender o saber que se es dependiente. En la mayoría de los casos el apego es ciego a o las personas se dan cuenta después de un gran tiempo. Es importante comprender que, tal como ya se dijo, no es algo exclusivo de las relaciones de pareja. También se puede ser dependiente de algún amigo, familiar u otra persona con la que se mantenga algún tipo de interacción social.

Enlistar las cosas que se hacen por amor o cariño y te perjudican

Quizás lo más difícil sea saber que se está apegado a alguien. Encontrar ese punto en el que dejamos de hacer lo que queremos por hacer algo para complacer a alguien más. De modo que si ya reconociste que eres dependiente emocional, lo segundo que debes hacer es hacer una lista con las cosas que haces por amor al otro.

Para identificarlas con facilidad, puedes pensar en qué tanto respeto te has mostrado a ti mismo o te han mostrado los demás cuando haces alguna actividad. También en si te has sentido totalmente cómodo, satisfecho o feliz complaciendo al otro.

Otra pregunta que funciona es si has dejado de hacer algo que a ti te gusta por ese alguien más. Si has tenido que dejar alguna actividad, amigos, estudios, entre otras cosas que te gustan y no has podido continuar por tu relación de dependencia con el otro.

Reforzar tu autoestima

Uno de los factores principales para hacerse una persona apegada o dependiente emocional es la falta de autoestima o la poca valoración que se tiene sobre uno mismo. Por ello, uno de los pasos para soltar esos apegos, es reforzar nuestro amor propio y darnos la importancia que merecemos.

Se puede acudir a la ayuda profesional, llámese psicólogo, coach o tutor emocional. O comenzar con un proceso autodidacta de conocimiento y amor propio en donde se hagan actividades que nos hagan conectarnos con nuestras virtudes y defectos y saber qué somos igual de capaces que cualquier persona de lograr todo lo que nos propongamos.

Aprender a ser independientes y estar solos

Una vez hayas entendido que te mereces todas las cosas buenas que te pueden pasar y que el amor propio es el más importante de todos (sin excesos), puedes empezar a aprender a estar solo. Todas las relaciones de pareja exitosas parten desde dos personas que se sienten muy felices juntas, pero saben estar separadas y están bien con ello.

Soltando-apegos-emocionalesEs decir, sí, la vida puede ser mejor en pareja porque compartida es más especial, pero ninguna relación funcionará si no sabes estar contigo mismo. Si no sabes que hay vida sin el otro. Antes de tener una relación que consideres estable, tienes que tener una contigo mismo en donde te conozcas, te comprendas y sepas que a pesar de estar con alguien más, quien estará contigo siempre eres tú.

Para aprender a estar con nosotros mismos podemos hacer muchas cosas. Desde hacer actividades que nos hagan desarrollarnos tanto personal como profesionalmente, como conocer a otro tipo de gente y rodearnos de personas que nos sumen.

En el primer caso, el conocimiento hace que nos sintamos más seguros de nosotros mismos, aprender un idioma, una actividad o cualquier cosa que sea para crecer tú mismo funcionará perfectamente para apoyar al amor propio y el conocimiento de la soledad.

Conocer a otras personas que tengan aficiones o afinidades parecidas a las nuestras, hará que nos sintamos en sintonía y capaces. De nuevo, no porque seamos aceptados entre ellos, sino porque tendrás con quien compartir tu opinión, hacerte valer y que te traten como te mereces.

El proceso de desapego puede ser largo o corto. Todo depende de qué tan dispuesto estés a hacerlo. Lo mejor que te puede pasar es reconocerlo, decidirlo, aceptarlo, asumirlo y hacer algo respecto a esa dependencia que no te deja avanzar en tu desarrollo personal.

La vida se trata de ser felices y eso no pasará si no estás en una situación óptima contigo mismo. Para ello debes deshacerte de todo eso que no te beneficia o resulta perjudicial para ti. No tengas miedo a dejar ir, a desapegarte o a soltar esas cosas o personas que están siendo tóxicas y lo que hacen es contaminar tu ambiente.

Te comparto otro artículo que me encanto escribir Educación emocional en las Escuelas

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